7 de marzo de 2008

-bajon-

Mientras estuvimos en Kill City todo estuvo bien. El Demoño había cambiado muchísimo, entre algo del trato que habìamos hecho estaba el que se porte muy bien, cosa que hizo para sorpresa de todos. Y la pasamos tan bien... Y no es que mi enano sea uno de esos niños malcriados e insoportables como dirán algunos (porque he visto peores), es como todos los niños, así como fuimos nosotros alguna vez... curioso e inquieto, con ganas de descubrir todo lo que está a su alrededor, y probar todas las cosas nuevas que le regala la vida.
Sólo que a veces, su inquietud se vuelve demasiado inquieta para esta quieta vida de adulto. A veces su curiosidad es demasiado ingenua para esta genialidad adulta. A veces su niñez es demasiado niñez para esta inmensa adultez y por eso no lo logro comprender del todo y me da tantas ganas de que se "comporte". Lo veo tan vivo y tan inteligente que a veces lo confundo con un hombre grande y a veces espero que se "comporte" como tal.

Anoche cuando volvió de pasar la tarde con su papá el Demoño regresó de mal genio, y a pesar de que había pasado toda la tarde con su papá y a mi no me había visto desde hace 12 horas, quería merendar en compañía de el, cosa que me rompió el corazón.
Yo lo había estado esperando con el corazón ilusionado, de poder pasar los pocos minutos que hay entre la merienda y la hora de dormir juntos, en amor y armonía.

Cuando pensaba en que se me va el novio y eso me parte el corazón en pedacitos, también venía a mi la idea de que sería mi Demoño quien actuaría de UHU y pegaría los pedacitos de mi corazón con su amor.
Y no sé porque pero anoche me sentí desahuciada. Sentí que me quedo con las ganas de ser amada, y con las ganas de ser-estar feliz.

El lunes empieza a nevar... Tal vez no en Quito, tal vez no en Sud América, pero me empieza a nevar en el corazón.

6 comentarios:

Ludovico dijo...

Guapa. El Demoño no tiene responsabilidades contigo. Solo debe obedecerte, y no puedes pedirle que te preste atención. Cuidado con eso porfa.

Anónimo dijo...

tal vez lo quiere mas a su padre.

Palulo dijo...

No es cuestión de quien lo quiere más o menos, el cariño de una madre es inmenso, y aunque los he visto una sola vez, son geniales.
Saludos y espero que todo se encamine por la mejor vía.

Abrazos.

Venus dijo...

Los niños son asi, asi fuimos tambien seguro tu pequeño tenia muchas ganas de estar otro rato con su papa, y pues tu estas con el mas tiempo no... aun no tengo la suerte de tener un retoño pero se q tu debes amarlo mucho al igual que el a ti, es el amor mas grande.

Splendorosa dijo...

Gaby... abrazo antes que nada. Yo tengo algo parecido a un demoño en casa y los manes son esa onda... pero nunca van a dejar de quererte, eso que ni qué...

Y en otras... se cierra nacoboy.blogspot.com, asi que para que no tengas ahi un link que no vale, borralo porfa. Gracias gaby, otro abrazo.

Albián Pinzón dijo...

historia personal: una vez mi mamá vio que la hijita de una amiga/pariente se ponía loca de contenta cuando le compraron un par de zapatos nuevos, y la nena los lustraba religiosamente todos los días. y se le ocurrió cómo me pondría yo si me homenajeaba de igual manera. me compró zapatos. para su sorpresa y desilusión yo no me conmoví en lo más mínimo.

es complicado entender cómo te quiere un hijo.