30 de abril de 2009

-de esos adioses que una no se puede contener-

Es que ayer se murió el abuelito del B.

Para mi fue un dolor muy grande. He llorado muchísimo por su partida y la verdad siento ese vacio del que hablan cuando se le muere un ser querido.
Yo lo conocí hace como siete años, un poquito antes de quedarme embarazada, y la verdad es que él fue la persona con mejor reacción a mi embarazo. Era un hombre muy sensible, muy cariñoso, creo que se llenaba de amor para vivir. No sé... Es dificil de explicar.
Era de esos buenos tipos, de esos que uno cree que jamás le va a hacer daño a nadie, y el mejor abuelo que mi hijo pudo tener.

Sé que mi Benja está tranquilo, el sabe que sus dolores han desaparecido, y aunque lloró con mucha furia y dolor, sé que está tranquilo y eso me tranquiliza a mi.

Hoy vi imagenes muy fuertes y dolorosas... Y son esos momentos en los que uno empieza a reflexionar sobre la muerte.
Le he estado diciendo al Benja que lo que se ha ido de su abuelo es sólo su cuerpo, y que el siempre estará vivo en su corazón, que no le recuerde con tristeza más que lo recuerde con amor, con todo el amor que él le dio y que el va a saber dar. Que él sabe dar.

El cáncer anda atacando mucho a mis orillas... Mucha gente a mi alrededor está muriendo de esta enfermedad... Creo que toca cuidarse mejor.

Voy a extrañarlo mucho. Gracias a él es que mi Benja haya tenido una infancia maravillosa.
Se lo dije hace un año... Espero que haya muerto sabiendo que hizo muy bien en nuestras vidas y que le estaré eternamente agradecida.

3 comentarios:

Ursus Andinus dijo...

Un abrazo, no puedo darte más.
Así es la vida y así nos toca despedir el cuerpo de quien se fue y quisimos, con mullo llanto y grandes recuerdos.

Otro enorme abrazo.

ƒriandise dijo...

que pena gaby, es verdad... es muy raro, a veces no se reacciona, otras muy tarde, otras no se puede creer nada de lo que sucede, y un resto mas.
un abracito y besos al benja.

Kodama San dijo...

Seguramente se fue sabiendo eso. Que triste, pero está mejor que nosotros. Si que eso del cáncer está bien cerca, que miedo.
No sé qué decirte, te mando un abrazo para Benjamín y para ti.
Ánimo!