4 de octubre de 2006

NOFX



NoFX - Linoleum Lyrics

Possesions never meant anything to me

I'm not crazy

Well that's not true, I've got a bed, and a guitar

And a dog named Bob who pisses on my floor

That's right, I've got a floor

So what, so what, so what?

I've got pockets full of kleenex and lint and holes

Where everything important to me

Just seems to fall right down my leg

And on to the floor

My closest friend linoleum

Linoleum

Supports my head, gives me something to believe

That's me on the beachside combing the sand

Metal meter in my hand

Sporting a pocket full of change

That's me on the street with a violin under my chin

Playing with a grin, singing gibberish

That's me on the back of the bus

That's me in the cell

That's me inside your head

That's me inside your head

That's me inside your head


PAPI COMPRÓ LA ÚLTIMA ENTRADA!!!!!!!!!!! I'M THE LUCKIEST GIRL ALIVE!!!!!

A Guayaquil el jueves de noche!!!!!!!

Confesiones Inevitables Capítulo 2 "Estoy casada"

Tenía muchos problemas en mi casa, la vida junto a mi madre era invivible ya... Llegué al punto en el que no podía llegar sobria a mi casa, para no tener que toparme con sus palabras que tanto dolor me causaban y que mantenían a la herida abierta y sangrante.

Así que apenas entré a la universidad, conocí al Andrés.
Al comienzo el Andrés parecía un buen hombre, con muchas ganas de salir adelante, con muchos sueños y por sobre todas las cosas con ganas de amarme eternamente.
Una noche en la que no quería regresar sobria a mi casa, terminé en el árbol de la CCE con el Andrés y los hipposos nos armamos un bate. Después el Andrés me acompañó a casa, y mientras caminabamos se me ocurrió preguntarle si quería casarse conmigo.
Su primera respuesta fue no. Y la verdad hubiese preferido que se quedará en no, si en mi mente estupefaciente hubiera por lo menos pensado un poquito en lo que vendría a futuro.

El Andrés viene de una familia muy humilde... odio ese adjetivo.... porque es un eufemismo para la palabra pobre... que no sé porque es tan estereotipada como que ser pobre es algo malo.
Entonces, el Andrés viene de una familia muy pobre.
Sus papás vivían (no se si todavía viven ahí) en una especie de bodega en un barrio llamado Zabala, que queda a más o menos 20 minutos para adeeeeentro de Carapungo.

El día que les contamos a sus papás que nos ibamos a casar, ellos se alegraron mucho y agradecieron a Dios que una mujer haya aparecido en la vida de su familia, y me dieron la bienvenida a su familia y me hiciero parte de ella con mucho cariño.
La mamá del Andrés había nacido en el seno de una familia evangélica. Yo por mucho tiempo había etereotipado a los cristianos como fanáticos religiosos, y tener una suegra cristiana me aterraba.
Claro que como todo estereotipo, me puse frente con frente a él, y descubrí cosas que no hubiese descubierto si no mataba al estereotipo.

Su padre en cambio era un hombre terriblemente machista. Y era él, quien haría de sus hijos, figuras extremadamente machistas a futuro.

El Andrés tenía dos hermanos, la Fernanda y el Giancarlo.
La Fernanda había quedado embarazada de un tipo llamado Marco, con el que se casó por esa razón (no porq se llamaba Marco... por que estaba embarazada) y el Giancarlo tenía como 6 o 7 años, no me acuerdo.

Cuando el Andrés y yo nos casamos, la primera casa a la que fuimos a vivir, fue compartida con la Fercha y el Marco.
Ahí estabamos los 6: El Andrés, el Benja, la Fercha, el Marco, la Amy y yo.
No duramos viviendo juntos por mucho tiempo, al Marco le gustaba el black metal, y a las 6 de la mañana (a veces antes) le gustaba prender la radio de la sala, y despertarnos a todos con los "melodiosos" sonidos del black, regresaba a las 3 de la mañana del trabajo y le hacía levantar a la Fercha para cocinarle la comida, porque a él no le gustaba la comida recalentada.

Yo me podrí de tanto machismo estúpido de parte de mi concuñado y le dije al Andrés que nos larguemos de ahí.
Nos fuimos a vivir en Carapungo al departamento de una amiga de mi mamá.

Hasta este punto de nuestro matrimonio, todo iba bien. El sexo era maravilloso, y el sentirnos tan enamorados, era delicioso.
Pero como iban pasando los meses y la pobreza iba entrando por la puerta de la casa, el amor quería lanzarse por la ventana.

El Andrés se pasaba consiguiendo trabajos de mierda de los que lo botaban después de una semana, o que pasaba el "mes de prueba" y lo botaban de nuevo, sin pagarle.
Así que empezamos a depender económicamente de mi madre.

Después de algunos meses, el Andrés decidió que yo no tenía que ir a la Universidad. Sus preceptos machistas heredados de su padre, y los preceptos cristianos de su madre lo hicieron recurrir a la biblia, en una parte donde decía "la mujer debe estar sometida al hombre".

Ahi empezaron nuestros problemas. Él ya no quería que estudie, no quería que trabaje, me quizo hacer un ama de casa, gorda y llena de guaguas.


LA Gaby no es de las mujeres que aceptan gustosas de ese tipo de actividades. Me considero una mujer demasiado pilas como para desechar esa inteligencia a la basura...

Y cuando la relación no daba más y me encontraba en mi obligado embarazo, nos separamos.
Por una caída en un bus perdí al bebé (claro que el doctor luego dijo que el bebé tenía ni se cuantos problemas y que era mejor que lo haya perdido... porque igual moriría al nacer)

Todavía estoy casada con el Andrés, pero porque él no se ha dignado en hacer los papeles respectivos... supuestamente en estos días después de las vacaciones del abogado vamos a empezar el papeleo... espero que todo salga bien y que no dure como el divorcio de mis papás (7 años).

Y bueno ahí lo tienen... No se pierda del siguiente capítulo de: Confesiones Inevitables... Que el capítulo 3 se pone candente!!!

3 de octubre de 2006

Otra de esas frasesitas que tanto me gustan

"Las novias son como un kilo de carne. Después de los 11 días ya empiezan a apestar"
-DMNT-
Que bueno fue no sentirme aludida a ese comentario.

30 de septiembre de 2006

Confesiones inevitables Capítulo 1 "La Abstinencia"

Yo nunca he sido una novia fiel. Ninguno de mis novios se ha salvado de los cuernos, y fueron muy pocos los que se enteraron (porque por eso era infiel, porque era lo suficientemente buena como para nunca ser descubierta).
Como conté en un post anterior, una vez fui hasta capaz de mantener dos relaciones amorosas simultáneas.

Con los años llegué a la conclusión que mis infidelidades se daban porque al nunca exigir nada de mis pelados si no sólo el hecho de que yo les guste, entonces terminaba en relaciones terriblemente vacías, en las que “el novio” nunca era lo suficientemente perfecto, y siempre había algo que faltaba, y que era encontrado en “el otro”.

Así que me harte de las relaciones vacías. Y decidí que después de tanto fracaso amoroso, era hora ya, de conseguirme un novio al que no le falte nada, para que no le sobren cuernos.

Y lo encontré, o mejor dicho, el me encontró a mí.

Y como para comprobar la teoría la casualidad ayudó terriblemente, me lo mandó lejos, por mucho tiempo (2 meses y medio, 11 semanas, 77 días, 1848 horas… como más les guste) y antes de irse me prometí que sería fiel. Que esta vez, este novio se merecía mi fidelidad, además que no sería capaz de arruinar una de las mejores cosas que me puede estar pasando.

Al comienzo fue muy fácil, las primeras semanas me las pase fresca, tranquila, en paz.
Ya más o menos pasada la cuarta semana, la cuestión empezó a ponerse grave, el estado abstemio en el que me encuentro (siendo yo una mujer tan libidinosa) me pone extrañamente en un estado de “celo” fuertísimo y a veces rayando en el masculinismo de mi poca feminidad.
El entrar a la Universidad, fue lo peor que me pudo pasar. Porque mi primer comentario acerca de mi nuevo curso fue “somos demasiadas mujeres” claro, de mis veintitantos compañeros, somos más de quince mujeres, seguramente más de quince.
Andar por los parques y pasillos de la universidad con tanto macho cerca, y yo en este estado, es terrible.
Lo más atroz del caso, es que, aunque ande viendo la bola de machos “agarrables” no me interesa agarrar a ninguno… tengo la fidelidad entre pierna y pierna, y no se quiere ir! Y la verdad… no quiero que se vaya tampoco.

Otra cosa trágica de mi etapa de abstinencia, es que mi cuerpo está cambiando.
Nunca había tenido una pausa tan prolongada en mi vida sexual, esta vez, con esta pausa, siento que mis caderas, están volviendo a su puesto.
Tengo un dolorsito raro y rico en la pelvis, es bastante similar al dolor que sentí cuando mis caderas volvieron a su puesto después de haber dado a luz del Pequeño.
Me duele al caminar, me duele al estirarme, me duele al poner las piernas muy separadas la una de la otra… increíble no? (El Phantom dice que es exageración… ya quisiera yo que fuera eso…)

Ya me perdí de a donde iba cuando empecé a escribir esto.

Ah si… a la cuestión abstinencia y como está afectando mi vida.

Pues si… anda afectándola al extremo de que mis compas del curso me creen una completa pervertida y degenerada sexual, porque solo ando pensando en eso.

Lo único que me permite sobrevivir a la abstinencia, son los planes que tengo para el regreso del novio… (y mis terribles encuentros conmigo misma en la ducha)

No puede ser tan malo estar abstemia o si?

28 de septiembre de 2006

Para mi cumpleañero especial


Sé exactamente el día en el que fue concebido.
5 de Enero de 2002, la noche que regresé de una aventura por las Islas Encantadas con mi amiga So.
El Sobrenombre y yo habíamos planeado esa noche las dos semanas que estuve en las Galápagos. Mi madre no estaba en casa y había rechazado la oferta de mi padre de quedarme con él en el Puerto.

Ahí acostados en mi cama, el Sobrenombre y yo, pensamos en todas las cosas lindas que se podrían hacer con un bebé. Pensamos en lo lindo que sería tener un niño de los dos, y lo “bacán” que lo criaríamos.
Y esa noche lo concebimos.

Un mes después lo confirmamos, por que mi madre me obligó a hacerme una prueba de embarazo al notar que mis toallas higiénicas estaban intactas. Ella lo niega, pero yo se que siempre estuvo esperando ese momento.

Días después hicimos el primer eco. Ahí en el consultorio de un doctor con cara de vampiro vi por primera vez a mi hijo, que en ese momento llevaba seis semanas de vida y medía dos milímetros.
El Sobrenombre hizo un dibujo en el colegio con las dimensiones que nos había dado el doctor, y me lo regaló y yo lo guarde en mi Pascualina.

Cuando mi familia se enteró, todos se decepcionaron, al parecer, (ahora lo sé después de algunos años) yo era una de las sobrinas más prometedoras, y veían mi futuro truncado por causa del bebé por venir. Aún así lo aceptaron y lo hicieron parte de sus vidas.

La reacción de mi madre fue extraña. Primero grito, insultó, se desesperó y salió de la casa, regreso con un ovillo de lana y se puso a tejer.
Con mi papá fue más extraño aún, fui al Puerto a visitarlo y a darle la noticia, una mañana salimos a caminar y pasamos encima del puente del estero que apestaba terriblemente, mis nauseas mañaneras se pusieron más fuertes, así que antes de vomitar le dije “Papi, estoy embarazada” a lo que él respondió “y yo que quieres que haga?” La conversación terminó ahí. Llegamos a su casa, y en una funda de Supermaxi guardo un montón de multi –vitamínicos en ella.
La reacción del papá del Sobrenombre fue llorar mucho y estar muy feliz de poder ser abuelo.
La reacción de la madre del Sobrenombre no la recuerdo.

Me botaron del colegio. Mi madre no quiso hacer nada al respecto.
Empecé a trabajar en una óptica en la que la jefa me maltrataba y almorzaba comida vegetariana, y veía las horas pasar en una ventana gigante con vista a la Colón.
El Sobrenombre venía en las tardes después de su trabajo y nos sentábamos en las gradas de fuera de la óptica a cantar canciones de “ExtremoDuro”.

Decidimos irnos a vivir juntos y su padre aceptó que viviéramos en su casa con él. Así que tome mis pocas cosas de mi casa y me fui por primera vez de la casa de mi madre.

Aprendí lo que es ser un ama de casa. Conocí lo que es estar en una casa completamente sola. Aprendí a cocinar, a limpiar, a ver novelas al medio día, etc…

El Sobrenombre y yo teníamos nuestros rituales de los fines de semana, un litro de helado de chocolate, galletas de coco y hamburguesas Rusty’s mientras veíamos la saga completa de “La Guerra de las Galaxias”.

Su papá hacía el mejor spaghetti a la carbonara que he comido en mi vida.
Una tarde cuando estaba de 6 o 7 meses más o menos habíamos decidido encontrarle nombre al bebé. En un viaje El Inca – La Marín (que duro casi 1 hora por el tráfico) me dedique a leer todos los letreros de ferreterías, farmacias, tiendas, etc… y preguntaba:
-Rafael?
-No
-Joel
-No
-Patricio?
-Así se llama mi tío
-Manuel
-muy cholo

Y así por muchos nombres hasta que llegamos a la Casa de la Cultura y pregunte:
-Benjamín?
-Puede ser.

Y así el bebé tuvo su nombre.

El día en el que cumplíamos 10 meses juntos y que yo estaba en mi 8vo mes de embarazo, el Sobrenombre dijo: “tenemos que hablar”
-de?
-es que… yo ya no te quiero y ya no quiero estar contigo.

Y ahí con el alma destrozada después de suplicar por que se quede conmigo, llamó un taxi y me embarcó en el.

Volví a la casa de mi madre, “como el perro arrepentido con el rabo entre las piernas y el hocico partido”.
Me metí debajo de la cama (entiéndase literalmente debajo de la cama, no de las cobijas) y pasé ahí un mes. Salía para ir al baño, para comer, y para las frecuentes visitas del Sobrenombre para ver como seguía mi embarazo.

La doctora (porque cambie de ginecólogo a medio embarazo) dijo que el 25 de septiembre haríamos un chequeo a ver como progresaba el parto, y que la siguiente cita sería el 27, que si el bebé no se había encajado aún en mis caderas entonces me inyectaría “pitosin” y me incitaría el parto.

El 25 el bebé estaba en perfectas condiciones. Entonces nos vemos el viernes dijo la doctora.
El viernes 27 de septiembre en la mañana fui a la consulta con la ginecóloga y el Sobrenombre.
Al tocarme la barriga buscando la cabeza del bebé ella dijo:
-Algo pasa… la cabeza está oblicua.
-Que??????? Que pasa algo?????? (Que es oblicua!!!!!!)
-Vamos a hacer un eco de emergencia.
Llenos de temor, el Sobrenombre y yo llegamos al eco, al ver las imágenes, la doctora empezó a reír.

-No ha sido la cabeza… ha sido la nalga.

Benjamín se había dado la vuelta en dos días. Definitivamente él no quería hacer el esfuerzo por nacer como todos los niños.
Se planeó la cesárea para el domingo 29 de septiembre 2002. (Los 29 cumplía meses con el Sobrenombre).
Mi papá vino desde el Puerto el día anterior con mi hermano.

Entre al quirófano sola. (Aunque me habían prometido que el Sobrenombre entraría también).
El anestesiólogo me puso la “epidural” y luego me recosto.

Acostada en la camilla como Cristo, amarrados mis brazos a algo que salía de la camilla, llena de aparatos por todos lados, y asustada.
Encima de mi cabeza una lámpara, desde la que podía presenciar lo que me estaban haciendo.
El efecto de la anestesia me tenía en un estado entre dormida y despierta muy extraño.
No se a que rato le permitieron entrar al Sobrenombre al quirófano.

-Oye… Gaby… Ahora si puedo decir que te he visto hasta las tripas.
-ya le veo!!!! Ya le veo!!!!
-ya esta saliendo!!!!!

Y soltó mi mano y se fue. Yo me quede ahí confundida. Quería ver a mi bebe.

No sé cuanto tiempo pasó hasta que el Sobrenombre lo trajo a mí, y lo vi por primera vez.
Empecé a llorar de la emoción y quise tomarlo en brazos, pero como estaba amarrada no pude.
Lloraba y lloraba.

El anestesiólogo dijo en todo fúrico: Si sigue llorando se le va a subir la presión y se va a desangrar.
Corte mi llanto y me dormí.

Al salir del quirófano, mi familia me esperaba haciéndome calle de honor en el pasillo.
Todos aplaudieron (yo nunca entendí los aplausos de esa noche, aún no los entiendo)
Mi hermano me abrazo dijo que mi hijo estaba hermoso, y que se tenía que regresar al Puerto a dar un examen.

Empecé a llorar de nuevo.
Gente y más gente que veía entre sombras entraba al cuarto a felicitarme.
Yo estaba confundida por la anestesia.

Benjamín nació a las 5:20 de la tarde. Midió 46cm y pesó 6 lbs 6 onz.


Me lo trajeron a las 9 de la noche.

El Sobrenombre y yo pasamos nuestra primera noche de primerizos despertando al recién nacido cada tres horas para que coma. (gravísimo error, que me quitaría dos años de dormir noches completas y despertarme cada tres horas para que coma)

Benjamín fue creciendo y demostrando a diario su capacidad intelectual y musical.

Gateo a los 8 meses. Para el día de la madre ya sabía decir “papá”. Al año una semana empezó a caminar. A los dos años hablaba casi perfecto, y ya sabía sacar ritmos en la batería.

Yo volví al colegio cuando Benjamín había cumplido los 3 meses. Nos organizamos con el Sobrenombre de cómo cuidarlo él lo cuidaba en las mañanas y yo las tardes y las noches. Hasta que empecé a salir y algunas noches se quedaba con el papá.

Fui madre soltera por mucho tiempo. Juzgada y apuntada por mucho tiempo.
Pero aprendí de ello, y me hice más fuerte gracias a que tenía el apoyo de mi familia y del papá de Benjamín que aunque no funcionó como pareja, como padres y amigos nos va muy bien.

Hubo momentos en los que me sentía derrotada al saber que había hombres que no se me acercaban por tener un hijo. Claro que después comprendí que los hombres que no me quisieran así no valían la pena.

Ser madre joven y soltera me enseño muchas cosas. Tener a Benjamín me cambió la vida para siempre.
Cuando me preguntan que si pudiera echar un vistazo atrás y cambiar ese momento en mi vida y no quedar embarazada siempre respondo que no cambiaría haber tenido a mi hijo por nada del mundo.
Él es la razón de mi felicidad. La razón de mi vida. Yo, no concibo mi vida mejor sin él.

Hoy Benjamín cumple 4 años.

Ahora después de tanta inestabilidad por este par de padres locos, estás aquí conmigo, en una nueva etapa de nuestras vidas de la que esperamos salir sanos y salvos.

Quiero agradecer a toda la gente que me ha ayudado en el proceso de crianza de Benjamín.

*Sr. Sobrenombre:
Gracias por tu constancia con el Benja, te agradezco todas esas noches en las que acolitaste con él, por ser un padre tan bueno y amoroso, y por siempre estar pendiente de la vida del pequeño para que nada se nos salga de las manos. Gracias también por la amistad que me das, ese será el camino que nos llevará a ser mejores padres cada día.

*Mami:
Aunque a veces no este muy de acuerdo con las cosas que haces con el gordo, siempre ten en cuenta que te agradezco el tiempo y la dedicación que le das a Benjamín poniendo por encima de eso tu salud y tu tiempo a solas para ti.

*Pepe:
Usted se merece la corona del mejor abuelo de todos! Su dulzura y ternura con el Pequeño lo hacen cada día más como usted. Educadito, tierno y derrochador de cariño. Usted ha sido para nosotros un apoyo gigante, un pilar fuerte e inderrumbable. Y gracias por todo eso, y por todo lo que no está aquí si no en mi corazón

Estoy muy orgullosa de tener a mi lado un niño tan inteligente y tan hermoso, cada día que pasa agradezco el momento en el que te apareciste así de sopetón y sin aviso en mi vida, y como la fuiste cambiando a diario con tus sonrisas, tus carcajadas, tus abracitos y tus palabritas.
Debes saber que la mami, siempre te va a amar intensa loca y pasionalmente, que la mami siempre estará ahí para todo, para defenderte, para amarte, para reprenderte, para aconsejarte, para ayudarte, para pelear (contigo y por ti), para mimarte, para ser amigos, para hacer cosas juntos, para darte todo lo que pueda darte.
Se que nuestra vida a futuro se ve difícil, se que tenemos caracteres muy diferentes, y que cuando empieces la típica edad del burro pelearemos un montón y tal vez decidas como lo hice yo alguna vez, irte con tu papá. Y si eso llega a pasar, debes saber, que la mami siempre estará ahí para ti. Porque eres mi pequeño rayo de sol en la oscuridad. Eres mi vida completa, eres todo el amor representado en unos ojitos color de aceituna.

Para ti mi amor, en el día de tu cumpleaños solo te deseo una cosita esencial para tu vivir: felicidad.

Gracias por todas las alegrías y las penas.
Te amo para siempre mi Pequeño Demoño!

Tu mami.

24 de septiembre de 2006

mi gran burbuja edípica se quebró

Soy del gran número de mujeres que se enamoraron de su padre y de él convirtieron un idolo adorable.

Al parecer según el punto de vista de la gente que me rodea, el culpable de toda la desgracia de mi familia más cercana (mamá, hermano, yo) es mi papá. Por años me he negado a pensar que eso es cierto. Mi papá es demasiado lindo, bueno e inteligente como para ser él, el culpable de toda la desgracia.
Y boté la pelotita a mi mamá, quien no era lo suficientemente perfecta y tenía más posibilidad de error que mi perfecto papá.
Yo nunca pude aceptar que mi papá podría tener alguna clase de defecto, a veces, realmente me daba cuenta de cuantas cosas malas puede tener, pero tan insignificantes que las descartaba inmediatamente.

Con los años llegue al punto de aceptar, que él también era un ser humano, y que tenía el derecho a equivocarse en las decisiones que tomaba en su vida.
(Claro que equivocarse tanto, estaba poniéndose grave)

Los últimos días de esta semana, me dediqué a llamarlo para pedirle ayuda con unos libros para la universidad.
La primera vez que hablamos, me pidió que lo llame más tarde porque tenía pacientes, y que no podía hablar conmigo ese momento.
Me negué a pensar que esa conversación traería consigo un NO de por medio.

El viernes en la mañana, volví a llamar.
Ahora con más tiempo, mi papá empezó a enumerarme los montones de gastos que tiene para mantener su casa, sus otros hijos, su vida, su oficina, etc...
Aún así me negaba al NO que vendría.
Después aclaró que había quedado con mi madre, que él se iba a encargar sólo del pago de la matrícula de la universidad, y que del resto se encargaría ella (quien fue mi primera opción para pedir los libros, y que ya me había dicho que no) y es ahí en ese momento cuando llego el NO.

La burbuja de cristal que yo había creado alrededor de la imagen de mi papá se me cayó al piso y se quebró en pedacitos pequeñísimos, imposibles de volver a juntar (cosa que ya había hecho antes) el edificio de papel que había construido a base de sus palabras de aliento y de su apoyo se cayó también, encima mio, cayéndome cada papel como un ladrillo en la cabeza.

Ahora entiendo el porque de la culpabilidad, ahora entiendo el porque nadie más lo idolatra como yo lo hago... Es que simplemente, la perfección en los seres humanos es inexistente, y mi papá no es la excepción aunque por años pensé que sí lo era.

Me duele el hecho de haberme dado cuenta de esto tan tarde... y de darme cuenta que definitivamente he perdido demasiados años de mi vida por estar en un estado límbico del que no sabía como salir. Aún así mi papi me dio opciones para salir de la crisis de los libros (aunque se resolvió apenas colgamos el teléfono).

No dejo de amarlo, no dejo de adorarlo, pero ahora entiendo por fin, que es un ser humano, común y corriente.

22 de septiembre de 2006

La historia de Martín Mora

Al consultorio de mi dentista favorita (mi mamá) llegaba a las citas un niño llamado Martín Mora. Por algún extraño motivo que todos desconocemos (hasta ahora), Martín siempre llegaba disfrazado de algún personaje de historieta.
Mi madre entonces tenía que saludarlo dependiendo del personaje representado en su disfraz.

*Hola Batman!
*Hola Flash!
*Hola Superman!

Cuando la moda de los Mighty Morphin Power Rangers llegó a Martín, su madre tuvo que escribirle en un papel, el nombre de cada Ranger para que ella lo pudiese saludar adecuadamente, dependiendo del color del Ranger en cuestión.

*Hola Jason
*Hola Billy
*Hola Adam

Una tarde llega el niño vestido con zapatos formales, un pantalón de tela, una camisa, un chaleco, peinado con raya a un lado y con gel.
Mi madre dice:

*Hola Martín Mora!!!!!!!

A lo que Martín responde:

-Yo no soy Martín Mora, soy Clark Kent.

Su madre luego explicó que cuando el niño tenía que definitivamente ir vestido de "civil" a algún lugar su madre lo disfrazaba de Clark Kent. Eso demuestra que las madres somos terriblemente ingeniosas!

21 de septiembre de 2006

Es esto amor?

Este video lo ví hoy en la mañana, me hizo gritar, llorar y tener un cúmulo de emociones indescriptibles.

Instrucciones:
1. Darse ocho minutitos de su tiempo para ver el video
2. Esperar a q se descargue por completo el video
3. Responder a pregunta ¿Es esto amor?

Suerte y no se espanten mucho...


20 de septiembre de 2006

Mi primer día de escuela Par Tu

Al regresar del almuerzo en la casa, regresé a la Universidad. El horario decía que tendría clases de 3 a 5pm y de 5 a 7pm.

El rebaño se junto de nuevo, balamos por la universidad los minutos anteriores a entrar al aula.

Quedamos de acuerdo en que nadie entraría a clases el día anterior si es que no traían barajas para las horas huecas.

Han pasado ya algunos días (2) y casi no recuerdo más de lo que pasó. Sólo sé que conocí gente interesante, que ser tan prejuiciosa con cuestión de la edad de mis compañeros fue terrible, porque la verdad en el rebaño hay personas muy bacanas.

Es chistoso como a mí los profesores universitarios no me tienen embobada y enamorada de sus conocimientos. Eso de estudiar una carrera q te gusta pero que no quieres estudiar, y q solo estudias porq te va a dar plata realmente hace a la carrera menos interesante e intensa.

Tengo una profesora monja... me hizo sentir impura por dos horas!

En fin, nuevas historias se acercan y eso me pone muy feliz.

Es una pena q mi memoria este tan mala... hubiera querido contar más cosas sobre mi primer día de escuela.

Me esperan catorce días terribles... Sin Azul... Ta cruzando el charco espadachineando a lo mundial... Hoy cumplió años :( buaaaaa y los cumplio dentro de un avión... Si alguien lo ve, digánle que lo extraño mucho.

19 de septiembre de 2006

Mi primer día de escuela Part Guan

A las 5 y 40 de la mañana la dulce e hiper maternal voz de mi abuelita y el canto de muchos pajaritos a mi alrededor me despertaban.

Iba a bañarme, pero por la gripe no lo hice, preferí ir toda sucia a la U antes que enfermarme más.
Mi abuelita me preparó un sánduche y me hizo jugo de naranjilla (por una extraña razón mi abuelita anda poniendole avena cruda al jugo... sabe extraño).

Salí al encuentro esperado con mi amigo Homero, según yo, ya me iba a estar esperando, pero como siempre, yo llegué primera, y terminé esperándolo yo a él.
Llegó Homero y nos subimos al bus que llegó inmediatamente después de su llegada.

Conversamos en el trayecto, poniéndonos al tanto de lo que estabamos haciéndo en nuestras vidas.
Llegamos a la U. "no te perderás" dijo el Homero. Yo hice la broma de ya haberme perdido.

Pero después no fue en broma... Si me perdí.

Subí al lugar en la facultad donde estaban las carteleras, después de mucho buscar encontré que tenía que dirijirme al aula 16.
Después de muchas vueltas por el edificio la encontré. Justo a tiempo!

En mi curso somos mayoría de chicas.
Por la ventana del curso vi pasar a mi primo Xavicho, a mi amiga Anita y a mucha otra gente más. (ahh por cierto al Homero también)
Entró la profesora, dio su clase y se fue.

De alguna extraña manera, se formó un grupito, y yo estaba en el.
El grupito se movilizó junto al Coliseo, donde entregarían los cuadernitos - agenda, yo en lo olvidadiza que soy no recordé llevar el único requisito para recojer el cuaderno (miento! ni siquiera sabía que tenía que llevar algo).

El grupito que desde ahora conoceremos como "el rebaño" dio vueltas por la universidad, entramos a la cafetería.
En la cafetería un suceso extraño que cambiaría para siempre la vida de tres personas.
Yo estaba sentada en la cabecera de la mesa junto a Marian, comiendo una galleta Galak, cuando de pronto, entra Homero a la cafetería.
Yo me dije a mi misma "ay, que lindo el Homero, tan preocupado por mí en mi primer día de escuela" me levanté de mi silla, le di la vuelta a la mesa, y al llegar a Homero lo vi abrazadote de mi compañera.
Que chiquito que es el mundo. Mi compañera es novia de mi amigo. Es más ha sido su novia los últimos 11 meses.
Nos reímos mucho con el suceso. Después el rebaño empezó a moverse, y yo con él.
En una mesa cercana, dos personajes conocidos de mi vida pasada estaban sentados uno al lado del otro.
Salude, me porte cordial y amable y como toda una niña emocionada en su primer día de clases.

Fuimos al edificio administrativo y volví a encontrarme con otros dos entes del pasado.
Es chistoso, entro tan vieja a la u, que los que eran mis amigos, están por graduarse, y yo estoy empezando.

Después tuvimos otra clase. Otra vez me perdí.

El profesor de la siguiente materia, empezó presentandose, diciendo que sufría de una enfermedad llamada "paranoia" y que está siendo tratado y que lo medican para ello. Que ha pasado ya algún tiempo desde la última vez que atacó a un estudiante.
Nos mostro un librito interesante. Mencionó subirse a la mesa y sacarse la ropa para hacer la clase más divertida. Recuerdo cerrar los ojos intentando pensar en cualquier otra cosa que no fuese esa imagen mental. Fue imposible. La imagen mental llegó de todas formas.

Salimos más temprano, y el rebaño siguió junto hasta que fue hora de despedirse, y yo volver a la casita a almorzar.